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VIVE LIBRE DE TODA AMARGURA

Es difícil dejar la amargura, pues es como la hierba mala cuando cae al suelo y echa raíces rápido malogrando el resto de los frutos y la cosecha. Es por ello que debemos sacarlos de raíz y acabar con ellas porque es difícil desarraigar la amargura por tres motivos: 1° Porque la idea respecto al amargado es que “el otro tiene la culpa”, así no deja con facilidad el resentimiento y sigue con el sentimiento de víctima que le eclipsa. De hecho, somos más conscientes cuando cometemos faltas y mentimos, que la amargura que casi nadie tiene consciencia y que no tiene el mismo efecto que las otras faltas porque es contagiosa.

En términos prácticos se trata de impedir que nos envenenen con chismes;2° Porque casi nadie nos ayuda por estar camuflado y resulta más fácil ayudar a salir a alguien de los vicios que salir de la amargura. Muchos nos incentivan a perdurar en el enojo y no saben cortar con el veneno del chisme. Y 3° Porque se siente ofendido y víctima rápidamente. En todos los casos, lo bíblico y espiritual es ayudar a corregirte para que tengas un buen corazón pues si sigues con amargura no hay perdón y para que entre lo bueno en ti, tiene que salir lo sucio y lo perverso. Hay una regla que es importante identificar: principalmente nos enojamos y estamos amargados con las personas que más queremos. Es difícil que suceda con alguien con quien no tratamos mucho y siempre estamos propensos de enojarnos con quien más amamos, por eso hay que vivir libres de todo enojo.

Analicemos ahora algunas consecuencias que trae la amargura: 1) Una persona amargada desconoce, pierde y no entiende los verdaderos propósitos de Dios porque no se siente libre. Sólo quien ha recibido a Dios tiene un corazón con gratitud y tiene el espíritu de Dios con libertad. Tener el corazón amargado es como tener “una miopía espiritual”, pues mientras más crítica es la amargura más te conduce a la ceguera espiritual. Debemos quitarnos toda amargura para sentir la presencia de Dios; 2) La persona amargada contamina a otros y por ello debemos cuidarnos unos a otros para que no se pierda la gracia de Dios. Resulta ser muy contagiosa y puede traer abajo la familia, el clima laboral y hasta destruir tu entorno. Debes detenerla a la persona que veas así y comienza tú a cortar todo chisme; 3) Pierde rumbo, perspectiva, sentido y propósito en la vida. Se convierte en un autómata de lo que el resto le dice.

Pero ha llegado el tiempo de que seamos sanados y liberados porque vivir amargados con la influencia del resentimiento es demoniaco, porque son entidades malignas y sucias que envenenan nuestra convivencia buscando a quien devorar. Un endemoniado de hoy es el amargado difícil de entender su comportamiento, es el energúmeno que está bajo la influencia de lo malo resultando repugnante y asqueroso; y nadie quiere vivir bajo esta influencia porque ¡Jesucristo apareció y vino para deshacer las obras del mal, no para hacer de Él una religión sino para que seamos libres!

Hebreos 12:15 “Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos…”

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